sábado, 22 de octubre de 2011

Nuca me gustó ese nombre...

Desde que yo era muy pequeño todo el mundo se reía de mi nombre  y no me extraña porque no era un nombre que se escuche todos los días. Siempre me lo tomaba a broma porque nadie sabía de donde procedía, ni se lo imaginaban. Cuando iba al colegio los profesores no sabían pronunciarlo y mis compañeros decidieron ponerme un mote. El mote que me pusieron nunca me gustó y me sigue sin gustar, me llamaban “El Verrugas”. La verdad no sé por qué me lo pusieron, no tiene nada que ver conmigo. Supongo que escucharon esa palabra y les pareció gracioso. Cuando pasé al instituto me costó mucho hacer amigos gracias a mi nombre y mi ingenioso mote, en realidad solo hice un pequeño grupo de amigos ya que nadie quería estar con “El Verrugas”.
Cuando la vida dura del instituto finalizó decidí crear un grupo de música y dedicarme a ello, yo adoraba la música. Me gustaba el rock, pop, punk, heavy metal, tecno… Al principio mis pocos amigos y yo no nos lo tomamos muy enserio porque quién se iba a hacer famoso con un grupo de cuatro personas que vivían en una ciudad pequeña.
Decidimos llamar al grupo “Nunca me gustó ese nombre”, pero como era muy largo se quedo con “No soy El Verrugas”. Mi grupo constaba de un batería, Harry, un guitarrista, Niki, un bajo, Metal y una cantante que era yo, “El Verrugas”. Todos los nombres de mis amigos también son apodos pero mejores que el mío. Harry en realidad se llamaba Pedro y le llaman Harry porque era y sigue  siendo un friki de Harry Potter. Niki en realidad se llama Juan y no sé porque le llamamos así. Metal es Martín, y es obvio por qué le llamamos así, le encanta el heavy metal, bueno y mi apodo ya os lo sabéis.
Comenzamos a tocar obras conocidas de grupos ingleses y españoles, pero un día hicimos nuestras propias canciones. Al principio eran repetitivas, simples y como todas, hablaban de amor. La primera canción en condiciones que compusimos se titulaba “Niki no liga”. En esos tiempos éramos un poco tontos pero con esa empezamos a tocar en pequeños garitos.
Con el paso del tiempo hicimos nuestra primera buena canción con la que nos hicimos famosos. Aquella canción salió a flote porque tuvimos la suerte de tocar en el festival de Logroño llamado Actual donde comenzó a ser escuchada. Más tarde una productora de Madrid nos llamó para grabar nuestro primer disco titulado “Nunca me gustó ese nombre”, como la canción que nos llevó a la fama. “Nunca me gustó ese nombre” fue un éxito entre las masas, entonces continuamos grabando discos. No fueron tan escuchados como el primero pero seguíamos estando en los número uno de las listas. Más tarde compusimos nuestro segundo gran single, titulado “No sé porque me llaman El Verrugas”. Con aquel single ganamos millones y una empresa americana nos llamó para firmar un contrato con una discográfica, y la fama mundial se abalanzó sobre nosotros. Entonces decidí que el mundo debía dejar de meterse conmigo solo por mi nombre y compuse una canción explicando por qué me llamo así. Mis padres decidieron ponerme ese nombre porque hace mucho tiempo hubo un gran cantautor muy famoso que destinó todo su dinero a obras benéficas y murió en África salvando a unos niños. Ese hombre era mi bisabuelo de nacionalidad inglesa Tennessee, pero a él en vez de llamarle “El Verrugas” su nombre artístico era “Tenn”.
Esa canción fue la número uno en las listas de ventas en un montón de países, mi grupo y yo ganamos millones y a los 60 años decidimos retirarnos y volví a Logroño con mi familia. Los que antiguamente se metían conmigo ahora me ven por la calle con otros ojos y ahora cuando camino por Logroño oigo a madres y padres llamar a sus hijos Tennessee. Pero en realidad nunca me gustó mi nombre.


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