viernes, 25 de enero de 2013

Buscas un mundo libre,
donde poder volar,
pero vives en esta sociedad
en la que solo a los ricos
se les hacen los sueños realidad,
mientras a los pobres
nos prohíben pensar.

jueves, 24 de enero de 2013

¿De qué sirve enamorarse de alguien, si nunca vas a poder estar con él? ¿De que sirve convertirse en el centro de una vida a la que no puedes pertenecer? ¿Dónde ir si vas a estar solo? ¿Para que llorar si nadie te va a consolar? ¿Porque querer sin ser querido? ¿Porque vivir sin ser oído  Yo una vez tuve un amor imposible, no nos importaba el lugar, el riesgo, la gente. Estábamos solos, él y yo, el mundo era nuestro, pero fue el riesgo, el lugar y la gente lo que nos separó. Estábamos tan enamorados que no veiamos la realidad y esa realidad era que vivíamos en una sociedad que anulaba nuestra relación   no nos permitía vernos, hablarnos, abrazarnos, besarnos, amarnos. Pero nos dio igual y seguimos juntos hasta que llego ese oscuro y horrible día  ese malvado y sanguinario hombre me llevo con, mientras yo yacía desnuda desnuda en un coche oía los disparos, tus llantos y tus gritos, pero era impotente, no pude hacer nada, por eso arriesgue mi vida por salvar la tuya. Los intentos fueron en vano y solo conseguí ver como morias entre mis brazos, me regalaste tu ultimo aliento y yo te regale mi corazón. Estés donde estés  existas o no, sientas mi sufrimiento o seques mis lagrimas por las noches, para mi nunca habrás desaparecido. Siempre te tendré en mi memoria, tu seras mi único recuerdo, mi vida ya no es la misma desde que tu no estas y escribo esto para que algún día la gente se pueda cuenta de las masacres que produce la guerra, las dictaduras, las sociedades conservadoras y las religiones. Te hablo desde el lugar mas recóndito de la tierra, desde una prisión en la que moriré lentamente, pero que me llevara a un lugar donde solo estemos tu y yo.

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Era una tarde oscura de verano, estaba sentada al borde de una fría y musgosa roca esperando a que llegaras. El suave viento me despeinaba el pelo largo y pelirrojo  Llegabas tarde, pero eso a mi no me importaba, llevaba esperándote un año y cuarenta días.  Por razones que aun desconozco tu espera fue en vano, fui inocente y te creí cuando me dijiste que volverías, que me rescatarías de este infierno y me llevarías a un mundo mejor, donde los sueños se hicieran realidad y pudiéramos estar eternamente juntos. Después de esperar tanto tiempo deje volar mi imaginación con aquellas preciosas vistas, pensando en ti y en lo mucho que te eche de menos. Cuando el sol se acostó y la noche ya cubría todos los recovecos de aquel verdoso y gran monte la melancolía inundo mi rostro, mi cuerpo, mi mente. No habías venido y yo me preguntaba el porque. Tras un mes de profundos llantos decidí partir en tu busca, para poder hablarte, tocarte, abrazarte, incluso besarte. Tras largos viajes, calurosas caminatas y fuertes hambres llegué a Bagdag. Al llegar a aquel oscuro y triste lugar encontré tu pequeña casa rodeada de arena y hierva seca. En la casa se podía distinguir la destrucción que había sufrido por las continuas bombas y ataques, pero ahí estaba tu hermano pequeño, sediento de agua y solo, sin nadie cerca y asustado, cuando me vio entrar me abrazo y con lagrimas en los ojos me beso las manos y me dijo que le salvara, que nos fuéramos de allí lo antes posible, y así lo hicimos. Nos escondimos en la orilla de un pequeño rió y comenzó a contar todo lo que os sucedió desde que tuviste que desaparecer de mi vida.