Una sombra encapuchada a mi lado vi surgir
Mientras yo la miraba ella parecía sonreír
Cuando yo me giré ella se acercó a mi
Y susurrando me dijo: hoy por fin podrás dormir.
Caminando por el cementerio vi a un hombre al borde de una tumba
Sollozaba lastimero el canto de una rumba
Sujetaba algo en las manos con ansiosa amargura
Pero cuando me acerque a él solo era una negra pluma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario